Semillas de lino – alimentos contra el cáncer

Las semillas de lino (también conocidas con el nombre de linaza) son parte del lino, una planta herbácea que se emplea, principalmente, para confeccionar tejidos,  así como para fabricar harinas y aceites.

Su cultivo para uso doméstico se remonta a la antigüedad, habiendo encontrado referencias a esta materia prima en escritos aparecidos en la cuenca del Tigris y del Eúfrates de hace cuatro mil años. En esta misma época también lo empleaba la civilización egipcia.

semillas de linoExisten diferentes semillas, atendiendo a la variedad de lino que podemos encontrar en el mercado. La variedad que se encuentra con más facilidad en el mercado es la que se obtiene del lino cálido, una planta que produce muchas cápsulas y, por extensión, muchísimas semillas de lino. Sin embargo, según los expertos, las semillas de mayor calidad son las del lino ruso (lino frío). El principal productor de lino en la actualidad es Canadá, que supera las 365.000 toneladas de lino al año.

En el mercado los distintos tipos de semillas de lino se denominan: lino dorado (o amarillo) y lino marrón. Esta última es la más habitual y la que contiene mayores niveles de aceites beneficiosos para la salud. Suelen encontrarse en dos formatos: semillas molidas o semillas en grano.

Por su parte, el lino dorado o amarillo es la variedad que suele despacharse en tiendas de dietética, herboristerías y similares, y se diferencia, principalmente, en que posee menos concentración de aceite en cada grano.

Suele adquirirse en forma de semilla entera y es el que se suele utilizar en la cocina para elaborar diferentes platos.

En nuestra propia tienda física o tienda online disponemos de este producto.

Semillas de lino: propiedades

El principal atractivo de las semillas de lino es su alto contenido en fibra, superior al de otros cereales. De ahí que su consumo esté especialmente recomendado para personas que desean perder peso o superar problemas intestinales como el estreñimiento, pues actúa como laxante. Además, estas semillas producen sensación de saciedad, por lo que es un aliado para controlar el apetito y evitar el picoteo entre horas.

linoAl igual que ocurre en otras semillas, las de lino contienen mucho omega 3 y fenólito, una sustancia vital para prevenir el cáncer de mama y colon. De hecho, la persona que consuma semillas de lino habitualmente puede reducir el estrógeno que hay en las células grasas, limitar el efecto de estímulo de esta sustancia en el resto del cuerpo y controlar sus efectos. Así, por ejemplo, con su consumo se consigue prolongar el período menstrual de las mujeres y aumentar el número de transportadores de estrógeno que hay en el cuerpo, lo que resulta altamente beneficioso para nuestro organismo.

Las semillas de lino contienen muchos minerales. Los más habituales son: el yodo, el hierro, el zinc, el magnesio, el calcio, el potasio, el manganeso, el silicio, el cobre, el níquel, el fósforo y el cromo.

 

Semillas de lino: beneficios de su consumo

Las semillas de lino se pueden consumir enteras o trituradas. En el primer caso, se trata de incorporar la totalidad del grano a las elaboraciones culinarias que hayamos preparado. En el segundo supuesto, hay que molerlas para incorporarlas a los platos como si se tratara de un sazonador o mezclarlas con zumos, yogures, salsas o batidos. En ambos casos es recomendable hidratarlas antes de ingerirlas o manipularlas. Cuanto más tiempo pueden permanecer en el agua, muchísimo mejor.semillas lino

Con las semillas de lino también podemos hacernos infusiones. Para ello, basta con hervir los granos en agua caliente y retirarlas con ayuda de un colador cuando hayan pasado un par de minutos. Si hacemos esto por la noche bajaremos la inflamación de nuestro estómago.

La cantidad diaria de semillas de lino que los expertos en nutrición recomiendan es una cucharada sopera al día.

Como el consumo de semillas de lino se ha extendido en todo el mundo, es frecuente encontrarlas en grandes superficies. Sin embargo, esto conlleva un peligro y es que las semillas no se hayan almacenado adecuadamente, por lo que habrán perdido buena parte de sus propiedades. Para asegurarnos de que esto no nos ocurre, lo mejor es adquirirlas en establecimientos especializados, donde tengamos garantías de que su conservación se ha realizado atendiendo a las características de este producto.

 

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